Cómo hacer una reanimación cardiopulmonar

La reanimación cardiopulmonar (RCP) es una técnica que ayuda a salvar vidas y que todos deberíamos saber realizar

La RCP es una técnica de emergencia que se debe/puede aplicar cuando el corazón de una persona deja de latir, pues en caso contrario la muerte sobreviene en pocos minutos. 

Esta técnica, gracias a las compresiones torácicas, permiten ayudar a bombear sangre y oxígeno por todo el cuerpo, mientras no aparezca un desfibrilador disponible o lleguen los auxilios médicos. Todos los expertos coinciden en la necesidad de realizar la RCP en los primeros minutos de un paro cardíaco, pues se puede duplicar o incluso triplicar las posibilidades de supervivencia.

Muchos profesionales están formalmente capacitados y certificados en RCP (sanitarios, médicos, policía, bomberos,…) y lo ideal sería que la mayoría de la población también lo estuviera, pero si no es así, no lo dudes: para hacer una RCP no se requiere de titulación alguna. Es mejor intentarlo que no hacer nada.

Así pues, ante una emergencia, llama a los servicios médicos y sin tiempo que perder comienza las compresiones torácicas en el centro del pecho. Debes empujar hacia abajo, al menos cinco centímetros, con un ritmo de 100 a 120 empujones por minuto. Como referencia puedes seguir el ritmo de canciones como «La Macarena» de «Los del Río» o «Stayin’ Alive” de los «Bee Gees». Continúa con este ritmo hasta que la persona comience a respirar o moverse, o aparezca alguien más capacitado que se haga cargo.

Fuente: Milenio